Deliciosa novela, escrita con una dulzura que me ha recordado en ocasiones a "La sonrisa etrusca" de José Luis Sampedro. Narra la historia de un niño que se cree huérfano en el Nápoles de los años 50. Su vida transcurre entre la escuela y el edificio en el que habita una pequeña habitación. Sus mejores amigos son los libros que le presta diariamente un viejo librero y el portero de su finca, lo más parecido a un padre que ha conocido. Con las historias que le cuenta este hombre, un emigrante a Argentina que tuvo la suerte de volver a Italia para vivir la II Guerra Mundial, y un amor platónico de miradas cruzadas el niño se hace hombre.martes, noviembre 10, 2009
El día antes de la felicidad, de Erri de Luca
Deliciosa novela, escrita con una dulzura que me ha recordado en ocasiones a "La sonrisa etrusca" de José Luis Sampedro. Narra la historia de un niño que se cree huérfano en el Nápoles de los años 50. Su vida transcurre entre la escuela y el edificio en el que habita una pequeña habitación. Sus mejores amigos son los libros que le presta diariamente un viejo librero y el portero de su finca, lo más parecido a un padre que ha conocido. Con las historias que le cuenta este hombre, un emigrante a Argentina que tuvo la suerte de volver a Italia para vivir la II Guerra Mundial, y un amor platónico de miradas cruzadas el niño se hace hombre.Crisis, año 2
Aunque estamos ya a finales de 2009, esta revisión completa y prolija del año 2008 nos sirve de recordatorio de cómo fueron los comienzos de la crisis en la que ahora comenzamos a poder ver algunos claros en el horizonte.
El repaso de 2008 nos muestra una provincia que comenzaba a sufrir los primeros envites serios de la recesión, antes incluso que a nivel nacional y con una intensidad y velocidad de ajuste sin precedentes. Almería, que había sido ejemplo para el resto de Andalucía en materia de empleo, se comenzaba a descolgar en su tasa de paro, impulsada primero por el deterioro de la construcción y, luego, por su contagio a otros sectores.
Aún siendo malo, sin embargo, 2008 fue sólo el principio, ya que la mayor parte de 2009 la hemos vivido metidos en una recesión de la que los más optimistas consideran que estamos saliendo durante el cuarto trimestre mientras que la gran mayoría de los analistas sitúan su final a partir de la primavera de 2010. Por tanto, seamos conscientes de que en la próxima edición de este clásico de la economía almeriense (cumple 21 ediciones) los datos serán peores, aunque los conoceremos, si todo va según el guión, en un momento de mayor optimismo.
No voy a pararme a hacer comentarios sobre la crisis, ya lo han hecho otros muchos y lo seguirán haciendo, mucho mejor de lo que pueda hacerlo yo. Al contrario, quiero comenzar a hablar de la postcrisis, del período inmediatamente posterior a la finalización de las tasa de crecimiento negativas y del trabajo que nos queda que realizar desde hoy mismo. Mi primera reflexión va referida a la forma de hacer negocios. Hasta 2007 la abundancia de liquidez había permitido la financiación de proyectos empresariales que no se sostenían más que en el papel. A partir de ahora, la restricción crediticia y el énfasis de la supervisión bancaria en el control del riesgo van a endurecer las condiciones de acceso al mercado financiero. La consecuencia positiva es que los emprendedores y empresarios tendrán que fundamentar mejor sus proyectos y tendrán que demostrar su rentabilidad, y que luego deberán aportar más y mejor información sobre el desarrollo de sus actividades. Es decir, es posible que, al menos a corto y medio plazo, disfrutemos de un mercado más transparente y sólido. En el fondo, hablamos de una mejora de nuestras prácticas de gobernanza, tanto pública como privada, en la que la ética y el autocontrol se conviertan en norma y no en excepción.
Una segunda derivada de la cuestión es el necesario y comentado cambio de patrón de crecimiento. En realidad, el profundo ajuste que han sufrido las economías española y almeriense, con un fortísimo impacto en la construcción y sectores adyacentes ya ha operado el cambio. Los servicios y la industria parecen los llamados al relevo. Si el Gobierno genera los incentivos adecuados, la inversión responderá rauda. Pero antes, es preciso reconvertir a toda una masa de trabajadores que ha quedado fuera del mercado y que necesita formarse en nuevas capacidades. También en este orden de cosas, se hace necesario una modificación del mercado de trabajo nacional, actualmente aquejado de una elevada temporalidad y de una evidente dualidad, en la que los trabajadores eventuales jóvenes sirven de válvula de escape para las cuentas de explotación de las empresas.
En este mismo sentido, cuando el vendaval quede atrás, habrá que hacer un extraordinario esfuerzo para recuperar la confianza de los ciudadanos. Políticos, financieros, empresarios y economistas están hoy día en “la picota”. Y hay que decir que muchos de ellos de forma merecida. Pero un país, para avanzar, necesita que todas las piezas de su entramado institucional funcionen de manera razonable y razonada. La ciudadanía tiene que recuperar la fe en ellas. La justicia tiene que hacer su trabajo y limpiar el patio de tahúres y jugadores de ventaja. Los partidos políticos deben hacer pedagogía ciudadana, orillando a los elementos indeseables, y algunos empresarios y empresas deberían mostrar un poco más de empatía por la sociedad.
Tarde o temprano la economía remontará, pero el cómo de fuerte lo haga tendrá mucho que ver con las decisiones que estamos tomando ahora. Miremos el 2008 y aprendamos de nuestros errores. Miremos también el año 2009 y tomemos conciencia de los costes que tienen los excesos. Aprendamos de nuestros errores y seremos mejores.
sábado, octubre 24, 2009
El innovador milagro almeriense
Esto es para un artículo en el que hago de negro institucional. Corto y pego la primera versión sin revisar del mismo, así que estará peor escrito de lo que ya es habitual.
El proceso de base agraria que permitió a la provincia de Almería homologar su desarrollo al del conjunto del país es un claro ejemplo de innovación, adaptación y difusión en un sector que sólo atípicamente se vincula con los conceptos innovación y tecnología.
El sustrato del proceso de desarrollo la debemos buscar, como en todo proceso de base biológica, en las condiciones medioamientales. La agricultura protegida se inició en una meseta litoral denominada Campo de Dalías, encajonada por las estribaciones de la Sierra de Gádor (Ver Mapa 1) y batida por vientos que mayoritariamente soplan en el eje Este-Oeste. Con unas condiciones de temperatura y luminosidad adecuadas, los único frenos los suponían la aridez y la pobreza de los suelos.
Ver mapa más grande
MAPA 1. Situación del Campo de Dalías
Este primer nudo gordiano fue resuelto con una doble vía y merced a la acción del sector público a través del extinto Instituto Nacional de Colonización (INC). El INC contribuyó al desarrollo embrionario del fenómeno con su política de parcelación y ocupación del territorio, así como poniendo los medios para los sondeos de agua, que permitieron aflorar el recurso almacenado en el Sistema Acuífero del Campo de Dalías. Una vez resuelto el problema del agua, la pobreza de los suelos se solventó con la introducción del enarenado, que aportaba fertilidad al suelo al tiempo que lograba aumentar la productividad y precocidad de los cultivos hortícolas.
Luego vino el plástico, y lo hizo aprovechando las estructuras preexistentes que los agricultores realizaban para los parrales (de hecho, este primer invernadero se denominó “tipo parral” o “tipo Almería”). Proteger los cultivos con esta cubierta mejoraba las condiciones de temperatura en la que se desarrollaban las plantas, evitando las heladas nocturnas puntuales, al tiempo que se volvía a lograr una mayor producción y más homogénea en calidad, así como un nuevo adelanto en los calendarios de producción.
En este estado inicial del proceso podemos ver ya algunas de las directrices que van a guiar todo su desarrollo hasta el momento presente. Volviendo a la fig. 1, podemos ver cómo entre los elementos internos, los relacionados con el capital humano se ven favorecidos por una población curtida, acostumbrada al trabajo duro y con apenas otra alternativa que la emigración –aquí están la experiencia y la motivación– . Pero, desde el mismo momento fundacional, se produce una presencia de técnicos cualificados (los peritos agrícolas), que son los que aportan el conocimiento de la técnica y favorecen la difusión del conocimiento entre los agricultores –aquí aparece el nivel de estudios–. La suma de ambos conjuntos de sujetos, interoperando de forma simbiótica provoca un caldo de cultivo humano idóneo para el surgimiento y difusión de la innovación.
Desde el punto de vista organizacional, el esfuerzo en trabajo y recursos económicos, así como las condiciones de partida de las familias colonas, provocaron la existencia de muchas pequeñas explotaciones (en torno a 1 ha.), dando lugar a un sector muy competitivo (en el doble sentido de la competencia interna y externa), con claras expectativas de crecimiento vinculadas a la apertura de los mercados nacionales e internacionales, y a los avances en calendario y producción.
Los factores externos que hasta ese momento influyeron de manera positiva en el desarrollo del sector podríamos resumirlos en dos, por un lado el impulso inicial y positivo del INC, por otro, los efectos de la apertura económica española y la firma del Acuerdo Preferencial con el entonces Mercado Común. Las necesidades de divisas de la economía española y la competitividad natural de sus producciones agrarias hicieron el resto, dibujando una ventana de acceso a los mercados más ricos del continente durante los meses en los que éstos no tenían producción propia.
Durante la fase de expansión del sistema, que puede considerarse abarca desde mediados de los 70 a finales de los 90 (Instituto de Estudios Cajamar, 2004), las innovaciones relacionadas con el adelanto de las cosechas, con la mejora de la productividad y el ahorro de agua (Gráfico 1) son las protagonistas. Las condiciones ambientales no habían cambiado y el crecimiento de la producción se obtenía a partes iguales por la vía de las ganancias en los rendimientos y por el aumento de la superficie. Sin embargo, el sistema productivo había alcanzado ya una masa crítica mínima que permitió el nacimiento a su alrededor de todo un distrito agroindustrial (Aznar y Ferraro, 2008), generando unos círculos de flujo de información más amplios y con más interrelaciones con otros sectores y con el entramado social del propio territorio. En esta etapa la innovación no sólo nace en la propia agricultura, sino también en todo el entramado adyacente. Por ejemplo, la entonces Caja Rural de Almería posibilitó el acceso más fluido y sencillo a los agricultores, mejorando la eficiencia del sistema en su conjunto y contribuyendo a la selección de los proyectos agrarios e industriales viables. Otro ejemplo de las ventajas competitivas vía innovación que se produjo en aquella fase está en la incorporación de los agricultores al proceso de comercialización de sus productos a través de las cooperativas. Incluso, desde el punto de vista institucional se innovó, con la creación de Coexphal, una organización que actuó como lobby ante las distintas administraciones para el sector agrícola exportador.
Gráfico 1. Rendimientos hortofrutícolas e incorporaciones tecnológicas
Desde finales de los 80 se incorporó una nueva generación de agricultores, lo que redujo la edad media de los mismos. Esta nueva generación tenía una mejor capacitación, lo que obviamente influyó en un reforzamiento de los factores internos impulsores de la innovación. Desde 1993, con la entrada en vigor del Acta Única, Europa abría sus puertas sin restricciones a las producciones almerienses, produciéndose una rápida expansión de las producciones y una mayor vinculación con los mercados internacionales, que hoy absorben en torno al 56% de la producción local (Instituto de Estudios de la Fundación Cajamar, 2008). De esta fase datan las mejoras en la estructura de invernadero, con la sustitución progresiva del invernadero tipo parral, la introducción de las variedades larga vida del tomate, las estructuras prefabricadas o la polinización.
Sin embargo, desde finales de los 90 los ritmos de crecimiento se han ralentizado, indicando que el sector ha entrado en una fase de madurez, que está marcado por la creciente globalización del mercado –más competencia– y por el peso creciente de la Gran Distribución en la cadena agroalimentaria.
El sector estaría, desde el punto de vista de la figura 1 en una fase de explotación, una vez superada la fase exploratoria. En principio, este clima puede lastrar ulteriores desarrollos del sector. Sin embargo, lejos de eso, se ha continuado el proceso incremental de innovación: se ha introducido el control climático en los invernaderos y se ha adoptado masivamente la lucha integrada en el proceso productivo; se están ensayando nuevas formas de relación con los intermediarios y grandes superficies en la comercialización; se comienzan a vislumbrar movimientos de concentración en la hasta ahora muy dispersa oferta cooperativa; se ensayan nuevas combinaciones de logística de transporte y, en el terreno institucional, se crea una nueva herramienta (la interprofesional HortyFruta) para la gestión de los mercados.
Los retos actuales son, con toda probabilidad, muy difíciles de superar, pero a diferencia de lo que sucedía en los momentos iniciales, ahora hay una disponibilidad de capital que antes no existía y en el ámbito territorial cercano se ha creado una cultura innovadora relacionada con la agricultura que es, por si sola, garantía de éxito de cara al futuro.
domingo, octubre 18, 2009
¿Que será, será?
Hoy os dejo la presentación que realicé para una Jornada sobre despoblamiento del interior, organizada por el Instituto de Estudios Almerienses. Y una novedad, también adjunto las notas:
1.
En primer lugar quiero agradecer al Instituto de Estudios Almerienses la invitación a esta Jornada. Este agradecimiento es doble, por un lado el tema es apasionante y por otro, me hacen el inmenso placer de proponerme participar en una terna con Andrés Sánchez Picón y Rodolfo Caparrós. Espero hacer honor al resto del cartel y no defraudarles demasiado.
2.
La charla estará dividida en 4 apartados, comenzando por la constatación de algo que todos sabemos, pero que se nos olvida cuando centramos el foco en un problema concreto: esto es, que el mundo está cambiando y que algunos de esos cambios globales tienen mucho que ver con lo que estamos aquí debatiendo. En la segunda parte abordaremos precisamente las repercusiones en Almería de las tendencias de fondo. A continuación intentaremos diagnosticar la situación de lo que he denominado el Interior en peligro, para finalmente proponer algunas reflexiones sobre la situación.
3.
Mal que nos pese, desde el final de la Segunda Guerra Mundial, el mundo se ha ido estrechando merced a una fuerza que hemos denominado globalización. A diferencia de las anteriores oleadas globalizantes, en esta ocasión no sólo estamos acortando las distancias y abaratando el transporte, ni siquiera estamos innovando en el desplazamiento masivo de personas; en la nueva globalización la clave diferenciadora es que estamos transportando información casi en tiempo real. La herramienta que nos lo ha permitido ha sido la revolución de las TIC. Así, en el nuevo mundo que estamos alumbrando la disponibilidad de materias primas se ha vuelto irrelevante (a no ser que estemos hablando de elementos estratégicos como el petróleo), lo que ha provocado una enorme redistribución de la producción mundial, primando los grandes centros de consumo y de transformación, en los que se producen las economías de escala y aglomeración abaratadoras de coste.
Esta globalización tiene repercusiones demográficas, destacando algunas tendencias de fondo:
1. Pérdida de peso del mundo rural frente al urbano
2. Proceso de envejecimiento en el primer mundo y una situación de explosión demográfica en un tercer mundo que aún no ha finalizado su transición demográfica.
4.
Este gráfico es una constatación de la primera de las tendencias. Las previsiones de la ONU señalaban que en algún momento entre 1995 y 2015, habría más seres humanos en las ciudades que en los pueblos del ámbito rural. Lo cierto es que ese umbral lo traspasamos ya en 2007.
5.
Lógicamente, el proceso no es homogéneo. En el primer mundo la población urbana ya sobrepasa el 70%, mientras que en Asia y África, los porcentajes apenas llegan al 40%. El avance del mundo urbano tiene enormes repercusiones sobre el entorno rural, no sólo desde el punto de vista del vaciamiento del mismo, sino también en nuevos requerimientos alimentarios que provienen de las ciudades. El caso paradigmático es el de China, en el que los consumidores están virando sus hábitos alimenticios hacia los cánones occidentales, lo que significa más trigo y más carne de vacuno.
6.
En España, como en el conjunto de Europa, las ciudades engloban a la mayor parte de la ciudadanía: un 66% habita en ciudades de más de 10.000 habitantes, pero hasta un 18% más se encuentra en ámbitos intermedios.
7.
Otra de las tendencias de las que participamos en nuestro país es del aumento del envejecimiento. En este gráfico se pueden ver las tasas de población senil (más de 65 años) e infantil (16 y menos años) entre 1981 y 2008. Como se ve, a pesar de haber vivido un proceso de inmigración sin precedentes en nuestra historia y que nos ha situado en 46 millones de habitantes en un tiempo impensable, el envejecimiento ha seguido creciendo y supera ya el 17%, al tiempo que la población infantil disminuye.
8.
Como ya se ha comentado antes, Almería no es una excepción y en nuestro territorio asistimos a comportamientos demográficos similares a los de nuestro entorno europeo, aunque en nuestro caso el envejecimiento si que se ha logrado reducir merced a la inmigración. Pero, además, se ha producido un cambio primordial, ya que tanto la población como la renta se han concentrado en la estrecha franja litoral.
9.
En concreto, el índice de urbanización almeriense es superior al nacional y alcanza el 75%.
10.
En este otro gráfico podemos contemplar la evolución de la población litoral e interior de la provincia desde 1900. Resulta evidente la pérdida de peso del interior frente al empuje irrefrenable de la costa.
11.
En este otro podemos observar cómo los pueblos del litoral son los que presentan un mayor pulso económico (medido en relación a su capacidad para crear empresas nuevas)
12.
Pasemos ahora a hablar de los municipios que nos han traído aquí, aquellos de la provincia que tienen menos de 200 habitantes y que vienen sufriendo una prolongada sangría demográfica. Estos pueblos presentan un pulso demográfico débil, incluso peor que el conjunto del interior provincial. También presentan un mayor envejecimiento relativo (recordemos que en el conjunto de la provincia se ha mejorado).
Por otra parte, el proceso no es nuevo y podemos decir que se lleva produciendo desde hace ya 7 décadas.
13.
Como decía el proceso es largo. En este gráfico se puede ver la evolución de la población provincial, así como del interior y de los pueblos en riesgo. Nótese que en los dos últimos tramos, en el interior se logra revertir el proceso, mientras que en los pueblos en riesgo sólo se logra un cierto estancamiento del número de habitantes.
14.
Visto con un poco de mayor detenimiento, podemos comprobar que, en realidad, en los últimos 8 años, se ha cambiado la tendencia en el conjunto de los municipios en riesgo. El gráfico representa para cada período de años la tasa de variación anual acumulada de la población. Aparte de la variación en la tendencia, se puede comprobar también el intenso drenaje sufrido en 8 de las décadas del siglo pasado, particularmente en el período 1981-1991.
15.
Lógicamente, el tan dispar pulso demográfico y económico tiene su reflejo directo en las diferencias de renta. Concretamente, la renta declarada per cápita en el interior en riesgo es tan sólo el 48% de la del conjunto provincial.
16.
También es mucho más intenso en ellos el proceso de envejecimiento. Casi un tercio de la población tiene ya más de 65 años, por lo que las probabilidades de impulsar la actividad o de dinamizar la sociedad son poco elevadas.
17.
Sin embargo, nuevamente hay que hacer una consideración en este diagnóstico. La situación no es homogénea. En nuestro interior en riesgo hay aún un rayo de esperanza.
18.
En este gráfico se ha representado el porcentaje que supone la población de 2008 con la que había en el año 1900. Obviamente, en ninguno de los pueblos se ha superado aquella cifra, pero el arco de variación abarca desde el 75% hasta poco más del 15% (la línea marca la media del conjunto).
19.
A esto, hay que sumarle un rayo de esperanza. Si descomponemos el saldo demográfico de los últimos diez años entre españoles, europeos de la UE y extracomunitarios, podemos ver que, si bien el drenaje continúa entre los almerienses de origen, los inmigrantes han logrado dar la vuelta a la tortilla, principalmente inmigrantes de la UE que suelen ser lo que se ha denominado turistas residenciales, lo que supone un amplio abanico de oportunidades para estos pueblos.
20.
Sin embargo, el reto es muy complicado. El despoblamiento es el disparador de un círculo vicioso que produce emigración, envejecimiento y, finalmente, más despoblación
21.
Finalmente, hagamos una serie de reflexiones que nos sirvan para lanzar el debate que vendrá a continuación. En primer lugar queda claro que renta y población están altamente relacionadas. También es evidente la contribución de los equipamientos públicos y las infraestructuras al desarrollo de los municipios. Pero lo importante es, sobre todo, la disminución de las diferencias entre los municipios en riesgo y su entorno inmediato. Las diferencias se amplían en una provincia como la de Almería en la que la costa tiene un impulso tan arrollador.
La disponibilidad de materias primas se ha vuelto, en cierto modo, irrelevante, siendo ahora lo importante los costes, el mercado y, sobre todo, la incursión en las redes de información.
22.
– la sociedad se urbaniza, pero también valora enormemente el ámbito rural, no sólo por cuestiones de identidad, sino también por razones ambientales y hasta estéticas.
– La información y el conocimiento no necesitan un lugar concreto, pero también es cierto que sus poseedores demandan bienes culturales y unos equipamientos públicos de alto nivel.
– Al reducirse los costes de transporte, el tiempo ha pasado a ser mucho más importante que el espacio. Lo que significa que la combinación de infraestructuras de transporte físicas y lógicas deben mejorarse y aprovecharse.
– Finalmente y, aunque sea una obviedad, el mundo seguirá necesitando bienes ambientales (cada día más conocidos y valorados) y alimentos.
23.
En este orden de cosas, no hay que olvidar dos detalles:
1. No parece que las conexiones a las redes lógicas sea una prioridad para los ciudadanos de la zona, y
24.
2. La pirámide de población y el tiempo corren en contra nuestra
25.
Y, para no dejarles con un mal sabor de boca, les traslado un pensamiento del que fuera general y presidente de los Estados Unidos:
“El mundo pertenece a los optimistas, los pesimistas son meros espectadores”
viernes, octubre 09, 2009
Innovación para salir de la crisis
miércoles, septiembre 30, 2009
Momentos reciclados
Hace unos años vi un documental sobre un infectado de Sida que estaba haciendo un video diario. Por entonces, Internet aún estaba en pañales. Recuerdo que me impresionó mucho, sobre todo por la inmediatez del relato y la potencia visual que el punto de vista utilizado le daba al vídeo.
miércoles, septiembre 23, 2009
El discurso político y la nada
Hace unos años escribí un artículo haciendo referencia al uso del eufemismo en la economía, justificado en gran parte por dos tipos de razones: la necesidad de hacerse entender por parte de la sociedad, para lo que se buscaban metáforas sencillas (como la actual de los brotes verdes), y la necesidad de ocultar los verdaderos significados, para lograr un grado de dificultad comprensiva equivalente a la de las "ciencias serias" de las que los economistas cuantitativos se han sentido siempre envidiosos.
Hoy, sin embargo, creo que hay un ámbito profesional en el que las palabras han llegado a un nivel tal de vacuidad que logra convertir en un eufemismo todo el discurso. Me estoy refirieno, obviamente, a la política y, en especial, la política Andaluza. La política siempre ha usado eslóganes. Primero en las campañas electorales y luego, durante toda la legislatura reconvertida en una enorme precampaña. Estas muletillas eran el resumen del programa, eran la esencia de lo que se pretendía realizar. Y, al tiempo, eran una frase o una palabra con la que los votantes se podían identificar e identificarse.
Actualmente, como digo, en una campaña sin fin, hemos llegado a rizar el rizo del absurdo. En un país tan dado a la retórica como el nuestro casi se podía haber previsto. De un lado se utiliza un lenguaje no sexista que suena raro y que traslada a las palabras una cualidad de la que carecen, El lenguaje no es sexista, es un reflejo de la cultura y las creencias de un pueblo. Por tanto, las que son sexistas son las propias sociedades, eso es lo que hay que cambiar. Cuando eso cambie, entonces cambiará el significado de las palabras. De otro lado, y esto me parece peor, se buscan conceptos modernos y que tienen buena prensa y se usan hasta la saciedad. Por ejemplo, si lo moderno y la modernización son buenos, hagamos una modernización de Andalucía. Pero como se me ocurre cuando ya llevo varias legislaturas, no voy a decir que es la primera pues alguien podría echarme en cara los años perddos. Así que allá que lanzamos solemnemente eso de la Segunda Modernización de Andalucía. Y se nos llenan la boca y los telediarios de las acciones que hay que llevar a cabo. Pero, claro, cuando se trata sólo de un eslógan, y no de una estrategia política, la sociedad acaba haciendo chistes y preguntándose cuándo fue la primera modernización, que nadie se ha enterado.
No es el único caso. Hace unos años se puso de moda lo de los planes estratégicos y todo el mundo quiso tener uno, desde las universidades hasta los sectores productivos. Los políticos, logicamente, no se quedaron atrás y se subieron entusiastas al carro estratégico planificador. Pero, planificar a largo plazo excede con mucho el horizonte de los cuatro años, y además, implica un diagnóstico en el que a lo peor no se sale muy favorecido. Así que de nuevo tenemos un gran circo inaugural, en el que se invita a los agentes sociales, y a los medios de comunicación, y luego se deja morir en asunto poco a poco, como el plan estratégico de la provincia de Almería (PEPA) que consistió en una campaña de publiciddsad fastuosa, o el Plan Almería Siglo XXI que no pasó de la reunión inaugural (si me leen fuera de Almería, seguro que son capaces de recordar –y comentarlo– algún caso similar.
Hoy, lo que está de moda es el I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) y, como en eso de innovar nadie nos gana, nuestros políticos han eoncontrado un auténtico filón en el asunto. No hay ninguno que no hable de desarrollo sostenible, igualdad de género e innovación. El nuevo mantra político que repiten hasta la saciedad o hasta que inventen uno distinto. Los discursos, siempre pensados para un votante que tal vez esté presente, o los vea, o los escuche por los mass media, resultan por tanto fotocopias con ligeros matices, matices que sólo se reserva a lanzar el cabeza de lista o el estúpido que quiere jugarse su puesto en la lista.
Lo gracioso, por no decir trágico, del asunto es que han logrado adormecer la inteligencia de los votantes, que nos dejamos manejar por sus palabras vacías. Y nadie pregunta ya que pasó con la segunda modernización, aquella que apostaba por la I+D+i y el futuro. ¿Cómo es posible que tras haber hecho aquel esfuerzo hoy estemos en plena crisis, diciéndonos que lo que hay que hacer es un cambio de modelo productivo? ¿Acaso la segunda modernización fue el enladrillamiento de la costa? ¿Acaso sustituimos la Invetigación y Desarrollo por la Inconsistencia y el Desarrollismo?
martes, septiembre 22, 2009
Dame una isla en el medio del mar...
... Llámala libertad...
Desde hace años estoy suscrito a los titulares de Periodista Digital. Casi todas las mañanas les echo un vistazo. Es como un mantra, como la gente que escucha a Losantos para chutarse una dosis de adrenalina con el cabreo. Pues lo mío es PD (Peste de Diario). Este diario destaca, entre otras cosas, por contradecirse a si mismo cada dos segundos, por sus manifiestos plagios, sus grandes meteduras de pata casi nunca reconocidas y por los comentarios maleducados que se pueden leer en sus páginas (aunque en casi todos los medios ocurre igual). Bueno, la cosa es que en los titulares de esta mañana me ha llamado la atención el siguiente:
Vaya por delante que no soy periodista, pero en el artículo se aclara que Bosé actuó en el Festival de Viña del Mar cuando Pinochet aún estaba en el poder... ¿Eso es cantarle a Pinochet? También se dice que su padre toreó para Franco. Vale, ¿y? ¿Eso desprestigia al hijo? –tampoco debería ser motivo de desprecio que alguien sea hij@ de falangistas– ¿Tenía el torero capacidad para evitar que Franco entrara en la plaza? En resumen, un titular tramposo y bastante mentiroso cuyo único objetivo es llamar la atención sobre un artículo en el que se critica el concierto por la paz que Juanes y Bosé dieron en La Habana.
Entiendo que se puede criticar a estos cantantes por su arte (personalmente, creo que Bosé sólo tiene un disco salvable), o por la conveniencia política de celebrar el concierto. Es defendible decir que montar tal espectáculo allí es darle la oportunidad al régimen de utilizarlo y utilizarlos como monigotes de feria para adornar la falta de libertades de sus ciudadanos. También, obviamente, cabe argüir que, dado que los boicots no han servido de nada, o que han servido para armar moralmente al régimen contra el enemigo capitalismo, yanqui o como quieran llamarlo, es lícito y hasta recomendable explorar otras vías (cosa que PD nunca escribiría).
Pero nada de eso se hace en el artículo: nada. Y en los comentarios a la noticia, las dosis de bilis segregada podría servir para envenenar a todo el orfeón donostierra. No obstante, hubo uno que me hizo dirigir mi Safari hasta Youtube, para ver la canción con la que cerraron el concierto. Me parece que cantar esto en último lugar no es casual, sino bastante deliberado y seguro que muy poco del agrado de los rectores de la dictadura cubana.
¿Es esto hacerle el juego al partido comunista cubano? Que baje Dios y lo vea (que no lo hará, porque no existe. Yo elegiré, por tanto, otro momento para criticar a estos cantantes, pues en esta ocasión no puedo más que quitarme el sombrero y decirles: ¡Chapó!









